Crítica de SS Omega 17, Kiki en escena
Saint Seiya Omega

Crítica de SS Omega 17, Kiki en escena

550969_10151065438299936_1584818504_n

Para empezar, primero miren el capítulo y luego sigan éste post.

Este episodio he decidido dividirlo en 6 (seis) partes, pero ¡no se asusten!, no son tan extensas como se imaginan.

Conociendo a Raki:

Vemos que nuestros jóvenes héroes han llegado a un lugar cuya ubicación desconoceos (porque nunca lo dicen… esos de TOEI), y al parecer Haruto ya no está con ellos… y luego me preguntan porqué digo que es un aprovechado.  Mientras nuestros héroes contemplan el paisaje y comentan la naturaleza de “lobo solitario” de Haruto, Kōga logra ver a una pequeña niña que camina sola por el lugar, por lo cual decide ir a ayudarla. Cuando Kōga se acerca a la niña (que por cierto, tiene aspecto muviano), esta deja salir sus rasgos paranoides y lo ataca con rocas (usando la telequinesis, claro), e increíblemente no le pasa nada al Saint, pues es tan cabeza dura como Seiya… supongo que es una característica nata de Pegaso.

Ella se da cuenta que son saints por la cloth stone que lleva Kōga, y una vez que este ha recuperado la consciencia, ella se presenta como “Raki” y reconoce a Kōga como “Pegaso”, por lo cual todos se preguntan cómo es que ella sabe sobre los saints… Raki parece ser que prefiere no dar muchos detalles, pues ella misma dice estar en una “misión” por parte de su maestro (sí, ya es fácil adivinar quién es su maestro y porqué ella sabe de los saints), quien se esconde de un “hombre malo”, pero no dice más sobre él, así que simplemente se va.  Sin embargo, durante su trayecto es atacada por un águila, que casi se la lleva para que sea su almuerzo (admito que me reí), pero es salvada por ¡Kōga!, a lo cual Raki reacciona de nuevo con sus rasgos paranoides y les reclama a los saints que la hayan seguido, pero entonces todo se calma y se van todos por el mismo camino.

Desde este momento, declaro que no me agrada Raki… es un cliché del anime: una niña pequeña, voz chillona y con la idea de ser autosuficiente, pero que siempre hay que estar detrás de ella para que no le hagan daño… ay, TOEI.

El maestro escondido:

La pequeña Raki camina muy contenta al lado de Kōga y compañía cuando uno de ellos le pregunta quién es su maestro, cosa que a mí también me intrigaba (sí, cómo no). Y ahora sabemos que su maestro es nada más y nada menos que el tan querido ¡Kiki!. Dato curioso que Kiki se “esconda” del hombre que lo persigue… después de todo Mu fue su maestro, entonces tan débil no creo que sea, a menos que fuese por temor a Mars, pero esto tampoco me cuadra, por el hecho de que Kiki no debería ser ningún cobarde, así que he de suponer que algo protege… no sé que sea, pero debe ser importante (como algo relacionado con Aries, pero sería puro invento mío).

Lo positivo de esta parte, es que confirmamos que Kiki siguió los pasos de su maestro Mu, y se ha convertido en una especie de… “leyenda”, pues es el único que sabe cómo reparar las armaduras. Además, provoca un poco de nostalgia saber que Raki es su discípula, pues me hace recordar a Mu y Kiki… qué tiempos aquellos.

Dorer de Cerbero… perro fiel:

Lo siento si alguien le ofende que diga que es un “perro fiel”, pero si continúan leyendo, sabrán porqué lo nombré así.

Vemos que Sonia, después de un buen tiempo de no aparecer en la serie para regañar a sus lacayos, está “molesta” porque ninguno ha podido derrotar a los bronze saints y traer a Aria de regreso… justo en ese momento, hace su gran entrada '’Dorer de Cerbero, ¡guardián del infierno!” (o algo así), y por cierto, el diseño de este personaje me recuerda a Dante de Cerbero... ¿coincidencia?; Dante fue encomendado para capturar a Saori; Dorer fue encomendado para llevar a Aria (la falsa Athena) de regreso a Babel… ¿guiño? puede ser.

Dorer informa a Sonia que ha localizado a Raki, de manera que podrá obtener información de la ubicación de Kiki y el preciado “polvo de estrellas”… nah, no me gustó como suena, así que aquí le diremos “polvo estelar”. Entonces aconteció que con Raki también viajaban los saints y Aria/Athena, por lo cual, de alguna manera que no logro comprender, pide ser él quien se haga cargo de la misión… digo, si es que ya los tiene localizados y todo, ¿por qué no enfrentarse a ellos desde el inicio? es cierto que no hay que pasar por alto el rango de Sonia, me parece razonable que informe a su señora Sonia, pero igual se pudo ahorrar el viaje (lol).

Reflexiones de la falsa Athena:

Si bien es costumbre en los episodios de Saint Seiya Omega tener un momento “relax”, en este no podía faltar. Ahora nuestros jóvenes guerreros se topan con un río, lugar al que llegaron gracias a Raki que decidió mostrarles el sitio. Qué tierno ver a Sōma y Kōga jugando en el agua, al cabo que son adolescentes (por no decir pubertos), además que Seiya y compañía tenían sus momentos de inmadurez.

Aria se sienta a la orilla del río, y Raki decide relajarse a su lado… Raki le hace una importante pregunta a Aria en relación a el motivo por el cual ella, al no ser un saint, viaja con ellos… ella responde que está ayudando a los Saints y que se siente una carga para ellos, ya que siempre deben protegerla; después de tanto tiempo, al fin Aria habla un poco sobre lo que siente, pues siempre anda diciendo que las cosas son bonitas y así… digamos que la chica no es muy expresiva.  Ante la expresión triste de Aria, Raki le dice algo que su maestro Kiki le dijo hace un tiempo, y es que los Saints son más fuertes cuando tienen alguien a quien proteger… muy cierto, a Seiya le consta. Ya en serio, se nota que Kiki creció y maduró, lo cual también refleja las enseñanzas de su maestro Mu, y que Raki tenga presentes esas palabras de su maestro, quiere decir que Kiki es digno de respeto, además de que esas palabras animaron a Aria.

Defendiendo lo importante:

Continuando su camino, llegan a una cascada que tiene una entrada secreta hacia una cueva, a lo cual Kōga usó su brazo-linterna para poder ver el camino (así contaminan menos el planeta, ¿cómo la ven?). Llegan a lo que parece ser el final del camino, pero no es así; resulta que en realidad hay una puerta construida por Kiki, la cual sólo puede ser movida con telequinesis (qué sorpresa). Una vez abierta la puerta, llegan a la gruta de cristal… digo, al lugar donde está el polvo estelar.  A excepción de Raki, todos están sorprendidos, cosa que considero obvia.

De pronto, sin que ninguno lo detectara, aparece Dorer (¡qué miedo!) para llevarse a Aria y localizar al maestro de Raki (eso pasa por no cerrar la puerta). Sin dudas, y después de un discurso aburrido por parte de Dorer, ¡Kōga, Sōma y Yuna entran en acción!, aunque poco les dura el gusto porque son derrotados por Dorer cuando este se dividió… esperen… ¿se dividió?… ¿es en serio?… digo, no está mal que use una técnica así, después de todo es “Dorer de cerbero”, o sea, un perro superdesarrollado de tres cabezas, pero creeeeeeeeeo que eso de dividirse no va con Saint Seiya (ni que fuese Naruto). En fin, es sólo mi opinión.

Nuestros amigos se ven derrotados y sin esperanza… Dorer se acerca a Raki para que le diga dónde se encuentra su maestro, pero Aria sale en su defesa y, a lo que interpreto, eleva su cosmo de luz y hace reaccionar el polvo estelar, con lo cual reanima a Kōga para seguir luchando y así, finalmente, usando “Pegasasu Ryū Sei Ken”, derrota a Dorer… al parecer lo desintegró, porque no vi su cuerpo por ningún lado.

Ahora, Raki se dispone a reparar sus armaduras con el “polvo estelar”, esto como agradecimiento por haberla salvado (en mis tiempos había sacrificios humanos para eso).

Siguiendo su camino:

Ahora que el “hombre malo” se ha ido, Raki y su maestro pueden estar seguros. Se despiden de una manera muy emotiva y hasta las lagrimas se le salen a uno (ni yo me la creí).

Cuando parece que el episodio se va terminar con la escena de nuestros jóvenes héroes caminando hacia el horizonte, aparece… oh por… ¡no puede ser!, ¡es él…! es… es… ¡KIKI! ¡kyaaaaaaaaaaaaaaa! (grito de fangirl).

Un joven maduro y alto (por lo cual ya no le podemos decir “tapón de alberca”) aparece en escena, y es Kiki, quien misteriosamente se ocultaba de Dorer. Cuando Kiki le pregunta a Raki si ella sola se atrevió a ir por el polvo estelar, esta le comenta que conoció a unos saints y señala a nuestros héroes… Kiki, como siempre lo quisimos ver, dice a Raki que ellos son los nuevos santos de la esperanza, y admito que ahí sí me pareció emotiva la escena.

Algunos dirán que no hay motivo para emocionarse tanto ya que “sólo es Kiki”, pero vamos… en esta serie cuántas veces ha salido un personaje clásico. También cabe destacar que es obvio que Kiki reaparecerá, pues sería un desperdicio no darle más participación, aunque ya fue decepcionante que no tuviese tanta participación como algunos esperábamos, pues apenas si lo vimos durante un minutos.

Algunos dicen que Kiki debe ser el Santo de Aries, yo digo “tal vez sí, tal vez no”, pues hasta ahora los gold saints han sido traidores; sin embargo, recordemos que Mu hizo su aparición sin mucha bulla, y resultó ser un gold saint, por lo cual cabe la posibilidad que esto se repita con Kiki (pero hasta no ver, no creer).

Conclusión:

Deja mejor sabor de boca que en episodios anteriores… es cierto que en Omega los episodios llevan la misma dinámica: caminan por un sitio “x”, uno de ellos reflexiona algo sobre su vida, aparecen los silver saints con quienes pelean, los derrotan, siguen su camino, fin. Esto se usa en otras series, de ejemplo tenemos a Pokémon (já), pero ese no debería ser el caso de Saint Seiya.

Este capítulo mejora porque se mencionan cosas esenciales de los saints, como es mencionar a quien repara sus cloth. Además, se menciona y aparece un personaje clásico, aunque no muy destacado, pero igual despierta cierta nostalgia en los fans de Saint Seiya. Pudo tener una participación más destacable, lástima que no fue así. También se ve un buen diseño en Dorer y su cloth, puesta sí parece un cloth y no algo que parece latex (bien ahí).

Creo que el episodio fue bueno, pero no lo suficiente, quizás alguien piense diferente. Esperemos que TOEI entienda que los fans de antaño son quienes ven mayormente la serie, por lo tanto queremos algo más clásico, algo que nos recuerde a nuestra infancia y adolescencia viendo Saint Seiya.

 

Puntuación: ★★

(sí, ahora doy puntuación, ju ju ju, 2 de 5 estrellas)

 

Criticas, dudas, sugerencias, ya saben que son bien recibidas, siempre que sean respetuosos.

¡Saludos!

Crítica de SS Omega 17, Kiki en escena

Nuestra calificación es:

410
También te puede interesar

Si te gustó, comparte!


Comentarios
Autor
Editor

30.7.12

Mexicana, Psicóloga en formación, amante de las cosas tiernas, otaku y, sobre todo, fan de Saint Seiya, Digimon y Naruto. Puedes seguirme en twitter o en Facebook.

Tags

Más posts interesantes
Cargando...